Si habitualmente comes fuera, elige establecimientos que ofrezca alimentos de temporada y que tengan una oferta lo suficientemente variada.
Si realizas una actividad física moderada o intensa, recuerda que además de las necesarias vitaminas y minerales, tu dieta requiere el aporte imprescindible de hidratos de carbono y proteínas. De la carta o menú elige entrantes ligeros como una ensalada variada, unos ahumados (salmón, bacalao, palometa…) o unas ricas verduras a la parrilla y si como plato principal te apetece una buena pieza de carne roja, escoge siempre aquella que contengan menor cantidad de grasas.