Hablamos ahora de las cualidades dinámicas del Mazda 3 Sedan 2.2d Luxury de 150 CV y no tenemos más remedio que tirar de continuismo con la línea que venimos siguiendo tras hablar de diseño, exterior e interior. Mazda es como Ford, que a igualdad de segmento con otras marcas generalistas, siempre tira un poco más hacia la deportividad con suspensiones un puntito más firmes que sus rivales, y eso se agradece, sobre todo cuando al volante se sienta alguien al que no le hace ascos la deportividad. Esto no quiere decir que sea incómodo o que no esté capacitado para ser confortable en ciudad o en conducción tranquila, ni mucho menos. En la urbe cumple a nivel suavidad y amortiguación en baches y badenes, mientras que en carretera de curvas tendrá un poco más de feeling deportivo y se disfrutará más de este tipo de conducción.