Normalmente, la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel es mayor en personas que presentan una gran cantidad de lunares que las que no.
Si presentas lunares debes tener un control sobre ellos, debes observarlos periódicamente y vigilar si mantienen la misma forma de costumbre o si hay cierto cambio en cuanto a tamaño o forma. En ese caso es recomendable que acudas a un dermatólogo para que pueda examinártelo.