El secreto es simple, en una piel bien hidratada y cuidada el bronceado dura más porque la capa externa experimenta un deterioro menor.
Es importante elegir un aftersun adecuado a las características de tu piel (sobre todo del rostro). Si tienes el cutis graso o mixto necesitas un producto específico, de bajo o nulo contenido en aceites, para que hidrate y calme sin dejar esa sensación «pegajosa». Los productos de textura gel y los serums reparadores son los más aconsejables para la piel masculina. Conviene incluir uno en tu neceser de verano por si, queriendo o no, te has «achicharrado» en la tumbona.