Calman y refrescan la piel mitigando la acción del exceso de calor pero además, los cosméticos actuales de este tipo incorporan sustancias que mejoran la elasticidad cutánea, ayudan a cerrar los poros (dilatados por la elevación de la temperatura) e hidratan y mantienen (retienen) la humedad de la dermis para conseguir que el proceso natural de renovación celular no se vea acelerado y el moreno se «caiga» antes de tiempo.