En este caso no giramos la cadera, que se mantiene colocada de frente. La postura del guerrero II tiene unos beneficios muy parecidos a los del guerrero I: fortalece nuestro tren inferior mientras que los brazos se mantienen activados y es muy beneficiosa frente a los dolores de espalda (la musculatura de la espalda se encuentra activa y nuestra columna elongada).
Postura del guerrero III