Porno en pareja

Ver porno en pareja es sano. Un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior ha concluido que las parejas que ven porno juntas están más comprometidas y satisfechas sexualmente. Compartir una experiencia sexual en conjunto, en lugar de hacerlo en secreto, contribuye a mejorar la comunicación de la pareja.

Cerca de un cuarto de los hombres y mujeres entrevistados ha declarado que la pornografía los ha empujado a experimentar más en la cama, y más del 20% ha reconocido que les ha influido a la hora de expresar más a menudo y más claramente sus propios deseos y fantasías.

Según otro estudio noruego, cuando una persona recurre habitualmente al porno cuando está solo, las disfunciones sexuales en pareja son más frecuentes. Cuando lo ven con el otro, en cambio, los problemas en la cama son bastante más raros.

Algunos expertos dicen que ver porno puede incluso solucionar ciertos problemas sexuales en la relación, ya que puede ayudar a que regrese el deseo entre ambos.

Tras leer esto, es muy probable que pienses: “sí, es bueno, pero mi novia no ve porno”. Pues seguramente te equivocas. Aunque es cierto, e incluso obvio, que los hombres miran más pornografía, el aumento de mujeres que la consumen es cada vez más notable.

Un reciente estudio francés revela que el 82% de las entrevistadas ha visto alguna vez una película X, y que el 18% las ve regularmente. Por tanto, empieza a asumir que tu chica también consume o ha consumido porno alguna vez. ¡No es solo cosa de hombres!

Quizá lo que más te cueste sea comunicarle tus deseos de ver vídeos eróticos con ella. Hazlo con la mayor naturalidad posible, las mujeres suelen encontrar en el porno una especie de guía didáctica, en la que se inspiran cuando están practicando sexo con su pareja. ¡La idea le gustará más de lo que piensas!

El problema que seguramente os enfrentará será el tipo de película que queréis ver. Las mujeres, mucho más perfeccionistas en general, odian la falta de profesionalidad que plaga la producción de vídeos eróticos. Se fijan en cualquier detalle, y no soportan las situaciones demasiado distantes de la realidad.

Además, rechazan los clásicos films falocéntricos que infestan internet y muestran una clara preferencia por los torsos “naturales”, en lugar de los típicos cuerpos brillantes y siliconados.

Lo mejor para vuestras primeras proyecciones juntos es que escojas un vídeo que le guste. Erika Lust o Anna Span son reconocidas directoras de porno femenino, pero también puedes buscar en webs como hotmoviesforher.com o pornmoviesforwomen.com. Ver películas más realistas y menos artificiales hará que se sienta cómoda y que disminuyan los tan típicos complejos al compararse con pornstars.

Una vez la pornografía ha entrado en vuestra vida de pareja, la innovación en el sexo es mucho más frecuente. Es la hora de dar un paso más allá: propón a tu chica pasar al otro lado de la cámara. En lugar de ver una película juntos, hacedla. Si logras que se sienta a gusto, dejará surgir deseos y fantasías que no sospechabas que albergase.

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