Así que para cuando se lanzaron al mercado las ediciones para la temporada 2012-2013, el vuelco ya era total. FIFA lo tenía todo, nombres, equipaciones, estadios y un realismo y variedad de movimientos que quitaba el hipo. Mientras que Konami insistía e insistía con más de lo mismo, hasta el punto que uno ya no sabía a que entrega estaba jugando de lo parecidas que eran.