El informe reveló que aquellos hombres que practicaban ejercicio de forma más frecuente (tanto 3,5 horas de ejercicio moderado a la semana como 6 horas de ligero por semana) tenían mejores puntuaciones en su función sexual con independencia de la raza, en comparación con los que tenían una actividad física casi nula.
«Este estudio es el primero en relacionar los beneficios del ejercicio en relación a la mejora de la función eréctil y la función sexual en un grupo racialmente diverso de pacientes”, explica Adriana Vidal, directora del estudio. “Cuando se trata de deporte, no hay una talla única para todos. Sin embargo, estamos seguros de que incluso un cierto grado de ejercicio, aunque menos intenso, es mejor que no hacer nada en absoluto”, aclara Stephen Freedland, coautor del estudio.