Entre las creaciones de hoy, cuesta encontrar esos tatuajes primitivos. Aquellos que algunos podrían apodar como clásicos, vintage y que actualmente constituye una técnica en sí misma, el old school o vieja escuela. Si se busca bien, no resulta complicado encontrar autores que trabajen métodos tan cuidados y espectaculares como el 3D o el hiperrealismo.