Y es que si bien el tacto es el sentido protagonista en este tipo de prácticas, no podemos pasar por alto otros sentidos a la hora de encontrar o provocar la excitación en nuestra pareja. Entre ellos el olfato y el gusto son probablemente los dos que mejor se complementan cuando queremos hacer ese masaje erótico perfecto, por lo que aparte de un buen masajista es recomendable que seas un buen gourmet para poner en marcha algunos de los consejos que te damos a continuación.