Muy esperado fue el desfile de Gucci tras el abandono de su directora creativa Frida Giannini. La casa florentina, ahora liderada por Alessandro Michele, presentó unos looks muy románticos e inspirados en los pintores bohemios. Lazos al cuello, boinas y gorros de lana, y pantalones altos y fluidos fueron una constante en una colección que se movió todo el tiempo entre lo unisex y lo ambiguo. Patrones más femeninos que masculinos, que se vieron sobre todo en la blusas y en las prendas de abrigo. Todo con un punto retro setentero en colores y prints, tendencia que viene pisando fuerte últimamente.