El término cool fue introducido en EE UU por el legendario saxofonista de jazz Lester Young en la década de 1940. Desde entonces, se convirtió en una contraseña de la vida bohemia, que connota «un estado de equilibrio mental, un modo dinámico de comportamiento, y un cierto estoicismo estilístico», según afirman Joel Dinerstein y Frank Goodyear, los dos comisarios de la exhibición.
Para sus dos responsables, hacen falta cuatro requisitos para entrar en la lista: una visión artística original, una rebelión o transgresión cultural en un momento dado, un alto reconocimiento público y un reconocido legado cultural.