Pero esta encuesta presenta un giro inesperado: un 86% de las lesbianas asegura que siempre o casi siempre alcanzan el orgasmo. Lo más probable, por tanto, es que los genitales femeninos no tengan la culpa de esta brecha sexual. Se deduce del estudio que las mujeres heterosexuales tienen menos probabilidad de llegar al clímax durante el sexo, sí, pero también es igual de cierto que al decantarse por un hombre heterosexual, eligen tener sexo con el sector demográfico menos propenso para alcanzarlo. La peor pesadilla de los hombres.