Tanto en el hombre como en la mujer, la piel de los labios es extremadamente sensible, más fina incluso que la del contorno de los ojos y además, se renueva con mayor rapidez que el resto de la dermis (4 veces más deprisa).
Tanto en el hombre como en la mujer, la piel de los labios es extremadamente sensible, más fina incluso que la del contorno de los ojos y además, se renueva con mayor rapidez que el resto de la dermis (4 veces más deprisa).