La vigorexia es algo más profundo. Al igual que ocurre con la anorexia, quien la sufre distorsiona la realidad y lucha desesperadamente por modificarla para alcanzar su ideal de belleza. Es decir, un vigoréxico por mucho que entrene no aprecia sus progresos y frente al espejo se ve débil, escuálido y sin músculo (al igual que un anoréxico se ve gordo aunque esté terriblemente delgado).