Hay agendas para todos los gustos. Tapas que se forran en piel, cuero o con materiales más básicos como el cartón o el plástico. De todos los colores, estampados y tamaños. Modelos hechos con papel reciclado, otros que son recambiables y hasta versiones personalizadas. Incluso hay verdaderas agendas-icono, como las míticas Moleskine, que siguen siendo un éxito.