También rodeadas de agua y consideradas unas de las mejores playas del mundo, las Islas Cíes, en Pontevedra, son todo lo contrario. Declaradas Parque Nacional en 2002, sus aguas tan únicas en su color como ricas en sus ecosistemas marinos. Al igual que la costa vietnamita, un país que reúne como pocos la combinación perfecta del verde intenso de la selva con el azul irrepetible de su mar.