Un plato que recuerda de su infancia.
Son todo platos de otros países, por eso son tan atractivos. Pero desde mi infancia me encanta una cosa que yo creo que era bastante internacional: la tarta helada. Que no era una tarta fría, sino una tarta de helada, ¡era lo máximo! En mi país la fabricaba una empresa heladera y yo todos los días quería que fuera mi cumpleaños para poder comer tarta helada.