Es el tercer título para Lorenzo, y el quinto en total de su carrera (ganó otros dos de 250 cc). El italiano se queda a las puertas del décimo triunfo de su carrera profesional. Rossi salía último (en realidad penúltimo, por una sanción a Crutchlow), y en un par de vueltas se había quitado de en medio a una decena de rivales.