El resumen de la última carrera del Mundial de MotoGP, en la que se decidía todo, es que pasó lo normal. Es decir, Rossi apretó hasta donde pudo, la cuarta plaza, y Lorenzo no se dejó adelantar. El mallorquín dominó la carrera de principio a fin, desde la salida hasta la bandera a cuadros, y no dio opción al italiano, que cedió el liderato en la última carrera del año.