Lo mismo que con el tamaño ocurre con el peso. El iPhone 5, con sus 112 gramos es más ligero que el S4 y sus 130. Hay opiniones dispares sobre si un smartphone debe ser lo más ligero posible o tener un peso que no produzca la para muchos indeseada sensación de tener entre manos un teléfono de juguete. Una discusión que ya surgió con el adelgazamiento del iPhone 5 respecto al 4S.