Creo que en parte, y esto es algo muy personal, también influyó mi tolerancia hacia ciertas actitudes. Durante mi adolescencia tuve más amigos chicos que chicas y eso hizo que me encontrara más de una vez en medio de «conversaciones de tíos», observando sus jerarquías, sus gustos, sus roles, qué se callan delante de las otras chicas, especialmente de las que les gustan…