Pero, ¿está todo perdido? Los expertos aseguran que el progreso social y económico y la conservación de la naturaleza son compatibles. Así pues, podemos solucionar parte del problema preservando la naturaleza, buscando formas de producción más sostenibles y eficientes, consumiendo los recursos de forma más inteligente, impulsando el desarrollo sostenible y tomando decisiones justas y ecológicamente informadas.