La forma más común, antigua y por la que todos conocemos el proceso de afeitado, es la realizada mediante la aplicación de espuma y el posterior desfile de la navaja de forma muy cuidadosa por el vello facial.
La forma más común, antigua y por la que todos conocemos el proceso de afeitado, es la realizada mediante la aplicación de espuma y el posterior desfile de la navaja de forma muy cuidadosa por el vello facial.