Comer es un placer ya en sí mismo, pero también puede repercutirnos (de manera positiva y negativa) en la práctica de otro gran placer: el sexo. Al igual que existen alimentos que estimulan el deseo sexual, también hay otros que poseen el efecto contrario y pueden acabar arruinando lo que se preveía como una gran noche. Ahí va una lista de ingredientes a incluir en tu próxima cena romántica y otra de los que debes evitar a toda costa.