Da igual el peso corporal de la persona, el 99% de la población de los gimnasios tiene miedo a unas ganancias excesivas de grasa. El 99% de estos miedos son totalmente irracionales, llevándoles a una única meta: el fracaso. Parece ser que todos queremos cuerpos imponentes, esculturales, grandes y fuertes… sin embargo conseguirlo sin ganar peso es una utopía. Obsesionados con lo secundario, nos olvidamos por completo de lo primario: progresar.