Los más discretos probablemente se decanten por la piel, en negro o marrón, que siempre resultan elegantes. Los más atrevidos pueden arriesgarse con estampados y colores que pasen poco desapercibidos.
Los más discretos probablemente se decanten por la piel, en negro o marrón, que siempre resultan elegantes. Los más atrevidos pueden arriesgarse con estampados y colores que pasen poco desapercibidos.