Su carteles proliferaron como setas en talleres mecánicos, taquillas de cuarteles y habitaciones de estudiantes desde finales de los años 40. Fue una de las primeras protagonistas del póster central de revista Playboy, que la nombró «modelo del siglo». Su innovador estilo la consagraría como arquetipo de las ‘pin-up’, las chicas picantes que marcaron una época. Para su agente, Mark Roesler Bettie Page «era la encarnación de la belleza que capturó la imaginación de una generación de hombres y mujeres con su espíritu independiente y su sensualidad sin vergüenza»