La versión más clásica de la sitofilia es la penetración con frutas o verduras con forma fálica, véase plátanos, calabacines, pepinos, zanahorias, mazorcas de maíz… Lo que vienen siendo consoladores de la madre naturaleza, de uso tanto individual como en pareja, hetero u homosexual. Otros alimentos, como las sandías o las famosas calabazas de la película Night on Earth, permiten ser penetrados haciendo un agujero del tamaño adecuado.