Lo primero que debes saber es que si tiene la necesidad de hacerlo, lo hará. En cuanto a los gemidos, si provienen de la garganta y no de la boca del estómago, seguramente te esté mintiendo. No todo son los sonidos, fíjate bien en sus gestos, en los movimientos que haga, y si pones atención, quizá logres averiguar si son verdad.