Eso es lo que pone de manifiesto un estudio publicado hace unas semanas en una de las revistas de ciencia más importantes de Estados Unidos.
Los investigadores han determinado que la desaparición de animales grandes y otras especies ha producido una reducción muy importante del transporte de nutrientes en la Tierra. En concreto, su transporte actual es sólo un 8% de lo que fue en el pasado en los ecosistemas terrestres y sólo un 5% en los océanos.