Que si acosadores pesados por los que no tengo ningún tipo de interés, que si chicos demasiado buenos que acaban aburriéndome como una ostra, que si capullos que te utilizan y luego están comprometidos con su novia de toda la vida… Estos últimos meses he conocido a una fauna de lo más variopinta, y eso sin mencionar a los tipos que me he llegado a encontrar por internet o vía Tinder, la app que para muchos ha sido la revolución del año.