En cuanto a ellas, la psicóloga alemana Gisela Runte entrevistó a mujeres de entre 28 y 56 años para llegar a discernir el móvil del engaño. Una de las razones principales es la insatisfacción sexual y sentir que no despiertan el deseo de su pareja. La infidelidad también es usada como un castigo por algún comportamiento del hombre que no es el deseado (desde que no se implique en las tareas del hogar hasta que no se tome en serio sus problemas).