Sobre esta base, la mayor parte de las grandes empresas y pymes, han desarrollado códigos de ética empresarial. Estos se han implantado con el fin de cumplir con los principios fundamentales relacionados con el respeto a la legalidad vigente, el trato respetuoso y la interdicción de la discriminación, la abolición del trabajo infantil, la igualdad de oportunidades, la seguridad y salud en el trabajo, o el respeto a la intimidad y confidencialidad de la información de los empleados.