El ritmo era bueno y logró rodar cómodamente en esa posición hasta el ecuador de la carrera, momento en que empezó a pasarle factura el desgaste de los neumáticos. Tras la séptima vuelta y hasta el final de las 14 que se disputaron en el trazado ilerdense, Benito fue adelantado por tres pilotos, pero defiendió con uñas y dientes su posición.