En una decisión arriesgada pero acertada, el equipo y el piloto acordaron salir con neumáticos de seco, pese a que las previsiones climatológicas a primera hora de la mañana apuntaban a posibles lluvias. El día se había levantado muy nublado y la pista estaba algo húmeda pero se fue secando poco a poco mientras el día se iba despejando, y la predicción del equipo se cumplió satisfactoriamente.