El aumento de comida precocinada, grasas saturadas y azúcares simples en los últimos años provoca una serie de reacciones negativas en la salud y felicidad del ciudadano con la que debemos enfrentarnos. Por ello aparecieron medidas didácticas como la pirámide alimenticia o se crearon estrategias en los medios de comunicación para intentar educar los hábitos, sobre todo, de los más pequeños.