Disfruta de tu copita de vino al día y acompáñalo con algo de comer. Si sufres ansiedad a última hora del día, somnolencia diurna o insomnio por las noches, acompaña tus cenas con una copa si es que te gusta el vino. Si quieres empaparte de sus efectos positivos no superes la ingesta diaria recomendada o aumentarán tus riesgos para sufrir enfermedades digestivas, hepáticas u obesidad.