Estudios demuestran que tomar una copa de vino al día ejerce un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares, contra el deterioro cognitivo en el envejecimiento o contra enfermedades como el alzheimer o la diabetes. Además, un grupo de científicos de Italia ha demostrado que la piel de la uva contiene melatonina, una hormona que estimula el sueño durante la noche y disminuye la ansiedad.