El sensor PalmSecure pretende subsanar los atisbos de inseguridad que en algunas ocasiones han mostrado las huellas dactilares. Algunas de las ventajas que exaltan los creadores de este “sensor sanguíneo”, es que la mano no entra en contacto con el vidrio, lo que elimina toda posibilidad de que la información personal pueda ser copiada o falsificada.