Pero para la empresa japonesa Fujitsu y la húngara AlbaSec, estos mecanismos, aún hoy de gran sofisticación, no lo son lo suficiente. Por esto, se han puesto a trabajar en otro proyecto futurista: nada menos que un sistema de identificación que tiene como clave principal los mismos vasos sanguíneos de la palma de nuestra mano como firma digital única.