Así pues, la colección para hombre es una oda a la indumentaria propia de los indios y vaqueros norteamericanos, pero sin perder esa esencia tan francesa de la marca. El denim y las botas cowboy cobran una especial relevancia, pero no consiguen apartar al tejido Chanel por excelencia: el tweed. Los motivos tribales y los flecos, que aportan una dosis extra de volumen a las piezas, tampoco podían faltar.