El llamado crowdfunding -también denominado financiación colectiva o micromecenazgo- está cobrando una fuerza inusitada a través de sus plataformas virtuales Kickstarter, Indiegogo, Verkami y otras. El funcionamiento es sencillo y seguro. Cuando un creativo tiene una idea de negocio, la publica en la plataforma e informa a los usuarios el capital que se necesita para que prospere. Estos pueden comprar el producto o servicio por adelantado, a cambio de algún tipo de retribución.