Pero la tecnología también puede aportar tensión a la relación. Según el estudio, un 25% de las parejas con smartphone, afirmó haber sentido cómo su cónyuge se distraía con el móvil mientras estaban juntos. El 8% de los usuarios de internet con pareja ha discutido alguna vez por el tiempo que uno de los dos pasa online y el 4% se ha molestado al enterarse de algo que el otro había hecho a través de la red.