Scott Schuman saltó a la fama con The Sartorialist, el primer blog de moda con imágenes de «gente real». Empezó posteando los mejores looks que se encontraba por las calles de Nueva York, y pronto pasó a colaborar con las revistas más importantes del sector y en campañas de grandes marcas como DKNY, Nespresso o Loewe.