Hay recuentos de una gran actividad sexual fuertemente impulsada por las drogas. En algún punto del documental, un anunciante de seguridad da aviso de que alguien está compartiendo ácido “malo” con la audiencia. Indica las señas particulares, se escuchan algunas risas, pero el concierto continúa. Al principio puede parecer gracioso, pero hubo un muerto por sobredosis de heroína.