Una taza pequeña de café espresso (de 240 ml) tiene entre 65 y 120 miligramos de cafeína. La diferencia se debe a las distintas variedades de esta semilla y su forma de preparación. En definitiva, si asumimos que estamos tomando un café flojo (65 miligramos por tacita) una persona de 75 kilos podría morir con 173 tazas de café. Si el café es potente (120 miligramos), bastan 93. Así que la dosis letal se traduce en un número entre 50 y 200 tazas de café.