En seres humanos adultos bastan entre 0,75 y 3 gramos de sal por kilo de peso para matar a alguien. Si lo consideramos a la baja (0,75 gramos), una persona de 80 kilos de peso puede morir con solo 60 gramos de sal ingeridos de golpe!!!!! Una cucharada sopera de sal ya son 15 gramos así que la leyenda urbana puede ser cierta en algunos casos: cuatro cucharadas de sal pueden matar. Probablemente haga falta más, pero es mejor no arriesgarse a probarlo.