Durante el período en que duró el estudio, 346 participantes sufrieron un ictus. Los científicos descubrieron entonces que aquellos que dormían más de ocho horas tenían un 46% más de riesgo de accidente cerebrovascular que la media.
Durante el período en que duró el estudio, 346 participantes sufrieron un ictus. Los científicos descubrieron entonces que aquellos que dormían más de ocho horas tenían un 46% más de riesgo de accidente cerebrovascular que la media.